Somos Pocas y No Tenemos Miedo

Por Sofia Stolberg, CEO, Piloto 151

En tecnología, somos pocas. Demasiado pocas. Según el National Center for Women and Information Technology, a nivel nacional, las mujeres representamos sólo el 25% de los empleos de computación, el 11% de los puestos ejecutivos en empresas de Silicon Valley y nada más un 5% de startups son fundadas y lideradas por mujeres. Además, sólo el 28% de los grados en ciencias de cómputo son otorgados a mujeres.

En la región latinoamericana, estas cifras son aún más alarmantes. Un estudio del 2014 de Mozilla Firefox encontró que menos del 7% de los programadores en Perú eran mujeres, sólo el 10% de estos empleos eran ocupados por mujeres en México y en Chile la participación de mujeres alcanzaba sólo el 5%.

En Puerto Rico no medimos estas cifras, pero seguramente no son mucho más altas. Alcanzar paridad es importante de por sí, pero pocas veces hablamos de los motivos económicos en el trasfondo de este panorama preocupante.

A nivel global, no sólo representamos la mitad de la población, sino que las mujeres impulsamos de un 70 a un 80% de todas las compras de consumo a través de una combinación de poder adquisitivo y de influencia. Aún cuando las compras no son directamente para nosotras mismas, estamos comprando para nuestros hijos, padres, amigos, y hogares y muchas veces influenciando o  vetando las compras de otros.

Si nosotras como grupo somos las consumidoras más poderosas, entonces ¿Cómo es posible que no seamos más en los equipos técnicos y de diseño de las empresas más grandes de tecnología y de consumo?

Evidentemente para que un producto sea exitoso, tenemos que pensar en las mujeres y ¿Quiénes más preparadas para pensar en nuestras necesidades que nosotras mismas? Lograr paridad en el campo de tecnología entonces no es meramente una cuestión de justicia, si no que además es un asunto de rentabilidad.

Afortunadamente, aprender a programar hoy día es más fácil que nunca. Existen innumerables programas gratuitos en línea y escuelas de programación estilo bootcamp, como Codetrotters en Puerto Rico, donde enseñamos a programar en tan sólo 10 semanas y donde para mi gran orgullo, aproximadamente un 40% de nuestros alumnos han sido mujeres. 

Pero más importante que nada, ahora tenemos ejemplos a seguir más visibles en el campo de tecnología. Aquí en Puerto Rico estamos viendo más mujeres que nunca liderando startups en nuestro ecosistema incluyendo Abartys Health, Booksloth, y Burea entre otras y más mujeres asumiendo roles de liderato en los equipos técnicos de las empresas más grandes del país. Muchas de ellas han participado de los meetups de Womentechover, una iniciativa que lanzamos desde Piloto para darle una tarima a mujeres en tech de donde pudiesen inspirar a otras a adentrarse en este campo tan lleno de oportunidades que es el futuro.

Somos pocas, es verdad. Pero no tenemos miedo de atrevernos a más, dejar nuestra huella y poco a poco cambiar la cara de tecnología.


Sofia Stolberg is a serial entrepreneur, mentor and entrepreneurship ecosystem developer with experience across diverse industries and international markets. She is the CEO of Piloto 151, Puerto Rico’s first coworking space and growth platform for entrepreneurs, recognized by the US Small Business Administration and the White House as one of 50 organizations nation-wide developing the most innovative programs for high growth potential entrepreneurs to thrive. She cofounded Codetrotters Academy, the first hacker school in Puerto Rico and the Caribbean, committed to training the next generation of coders and innovators on the Island. Her most recent venture is Womentechover, a community of women who get together to talk about their tech and who continuously inspire other women and girls to pursue tech careers while also advocating for more inclusive work environments.

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